Si necesitas financiación pero no te la conceden porque no tienes unos ingresos mínimos, los préstamos con garantía hipotecaria pueden ser una buena solución. Con estos créditos puedes conseguir hasta 300.000 € a cambio de poner tu inmueble como garantía y podrás usar el dinero para lo que quieras. En el comparador MiPrestamo.es encontrarás los mejores préstamos con garantía hipotecaria del mercado y podrás compararlos y solicitar el que más te convenga.
OFERTAS

Actualmente no hay ninguna oferta


Contratar
VENTAJAS
  • Plazo de hasta 20 años
  • Sin nómina ni aval y con ASNEF
  • Solicitud 100 % online
  • Respuesta en 24 horas
  • Permite una carencia de capital de hasta 5 años

Contratar

Préstamos con garantía hipotecaria: ¿qué son?

Los préstamos con garantía hipotecaria son créditos concedidos tanto por bancos como por empresas de capital privado que tienen por garantía exclusiva un inmueble en propiedad (o con una hipoteca con poco capital pendiente). Dependiendo del valor de tasación del inmueble, con estos productos podremos conseguir grandes sumas de dinero que pueden superar los 300.000 , a reembolsar en un plazo máximo de unos 15 años o más. Sin embargo, el interés aplicado sobre los préstamos con garantía hipotecaria normalmente es más elevado que el de las hipotecas y el de los créditos al consumo, ya que el riesgo de morosidad que asumen los prestamistas es mayor.

Principales ventajas de pedir un crédito con un inmueble como garantía

Debido a sus escasos requisitos y al elevado importe que ofrecen, los créditos con garantía hipotecaria nos pueden ser muy útiles para poder afrontar cualquier tipo de problema económico grave. Veamos cuáles son sus principales ventajas:

  • Permiten obtener hasta 600.000 € en algunos casos, dependiendo del valor del inmueble puesto como garantía.
  • Su plazo de amortización es muy largo, pues puede llegar a ser de hasta 15 años o superior.
  • Muchos préstamos con garantía hipotecaria incluyen un periodo de carencia de capital o total, durante el cual no tendremos que pagar la totalidad o una parte de las cuotas.
  • Para conseguir un préstamo respaldado por una vivienda no hay que justificar ingresos, por lo que podremos contratarlo aunque no cobremos nada.
  • Podemos obtener uno de estos préstamos aunque nuestros datos aparezcan en registros de morosos.
  • Podremos seguir viviendo en el inmueble puesto como garantía.

Riesgos de los créditos con garantía hipotecaria

Aunque nos pueden venir muy bien para obtener grandes sumas de dinero, los créditos con garantía hipotecaria también presentan diversas desventajas, que enumeramos a continuación:

  • El interés de estos créditos es más elevado que el de otros préstamos bancarios.
  • Las entidades y empresas que los conceden suelen cobrar comisiones, además de otros costes asociados a la formalización de la operación.
  • Si tardamos mucho tiempo en reembolsar un crédito con un inmueble como garantía, pagaremos mucho dinero en intereses.
  • En caso de impago, corremos el riesgo de perder el inmueble. Por ello, antes de contratar un préstamo de este tipo es importante que nos aseguremos de disponer de la capacidad económica suficiente para pagar las cuotas.

¿Para qué puedo solicitar un préstamo respaldado por una vivienda?

Una de las ventajas de los préstamos con garantía hipotecaria es que podemos contratarlos para cualquier fin, ya que las entidades que los conceden no exigen justificar la finalidad. Como el importe que ofrecen estos créditos suele ser muy elevado, podremos usar el dinero prestado para lo siguiente:

  • Pagar una gran reforma de nuestra vivienda, desde reformar la fachada del edificio hasta renovar el salón entero.
  • Crear una empresa o ampliar un negocio en curso. En estas situaciones, la propiedad puesta como garantía pueden ser unas oficinas, una tienda, una nave industrial o un almacén.
  • Reagrupar deudas. Si somos los titulares de muchos préstamos  y no podemos pagar las cuotas de todos ellos, podemos reunificarlos en un crédito con un inmueble como garantía para tener que abonar solamente una mensualidad más baja.
  • Obtener grandes cantidades de dinero aunque estemos en ASNEF. La mayoría de las empresas de créditos rápidos que aceptan a los solicitantes inscritos en registros de morosos les exigen que la deuda no supere los 1.000 € ni que provenga de una entidad de crédito, pero a las compañías que conceden préstamos con un inmueble como garantía no les importa ni el monto ni la procedencia de la deuda impagada.
  • Detener un embargo pendiente. Si nuestra propiedad está a punto de ser embargada o pendiente de subasta, podemos detener el proceso contratando un préstamo de este tipo para pagar la cantidad que adeudamos.

Precio de los préstamos con garantía hipotecaria

Aunque el precio de los préstamos con garantía hipotecaria varía según los criterios de la entidad prestamista (los bancos suelen aplicar un interés más bajo que las empresas privadas), estos productos suelen ser más caros que los préstamos personales y los créditos hipotecarios, pues el riesgo de morosidad asumido es mayor. En general, el interés de un crédito con un inmueble como garantía oscila entre el 10 %  y el 20 %.

Además del tipo de interés, cuando comparemos varios préstamos con garantía hipotecaria debemos fijarnos también en las comisiones y en el resto de gastos de formalización. Estos son los costes adicionales más habituales:

  • Comisión de apertura: es el coste de las gestiones que debe realizar la entidad para poner el dinero a nuestra disposición. Suele ser un porcentaje del capital prestado, a veces con un importe mínimo.
  • Comisión de estudio: es el coste del análisis realizado para determinar nuestro nivel de solvencia.
  • Compensación por reembolso anticipado: si amortizamos capital anticipadamente, algunas empresas y bancos nos cobrarán una comisión para compensar la pérdida de ingresos en concepto de intereses devengados.
  • Gastos de tasación: también deberemos abonar el coste de tasación del inmueble aportado como garantía del préstamo.
  • Honorarios del notario: los contratos de estos créditos se deben firmar ante notario y la entidad nos hará abonar sus honorarios.

Estos préstamos los conceden, sobre todo, empresas de capital privado, por lo que en la mayoría de los casos no tendremos que contratar otros productos vinculados (seguros, tarjetas de crédito, etc) para poder conseguirlos.

Requisitos de los créditos con garantía hipotecaria

Los créditos con garantía hipotecaria son, prácticamente, los que menos requisitos tienen. Para conseguirlos solo tenemos que cumplir dos condiciones: tener más de 18 años y disponer de un inmueble en propiedad para ponerlo como garantía del crédito. Si el inmueble tiene una hipoteca vigente pero queda poco capital pendiente, las entidades también aceptarán nuestra solicitud.

A diferencia de muchos otros préstamos, para contratar estos créditos no es obligatorio justificar ingresos, por lo que podremos conseguirlos aunque no estemos trabajando. Además, los intermediarios que otorgan estos productos aceptarán nuestra solicitud aunque nuestros datos aparezcan en ASNEF (sea cual sea el importe y la procedencia de la deuda impagada) o en otro registro de morosos o aunque tengamos embargos pendientes de ejecución.